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LA ESCUELA VERDADERA

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La semana pasada se presentó el nuevo monográfico que se ha currado Puskas para  La Chimenea Fanzine: LA ESCUELA VERDADERA. Una mirada de apreciación al rap de Nueva York y una reflexión crítica sobre la inmadurez del género. Los que somos fanáticos suyos siempre ansiamos que mueva ficha; que cante un poco o que saque algún disco de estos que, cuando suenan, sube el pan y se convierten en puñeteros clásicos inmediatamente. “A ver qué dice el Puskas” pienso cuando me llevo el nuevo trabajo hacia el reproductor más cercano. Pues esta vez ha dicho muchas cosas, ha escrito un librito que puede considerarse una pequeña enciclopedia de bolsillo para el rapero y el profano -que a veces son lo mismo- acerca del rap y el hip hop. Con un estilo fluido y directo, Puskas aclara y explica tecnicismos, propone una lista abundante de los artistas que iniciaron toda esta movida, detalla los contextos sociales y culturales del Nueva York de los ochenta, cuenta anécdotas y critica reflexivamente la deriva del género. Completo, completo. La guía definitiva para el distraído, ya lo avisa la portada. Consíganlo en los lugares de distribución habituales, háganse el favor.

Aprovecho para publicar las reseñas de sendos discos de Puskas –Ley de vida (2008) y Bitch Street (2010)- que salieron en dos difuntos blogs que mantuve hace años.

RADIOGRAFÍA DE UNA CIUDAD CUALQUIERA

Podría tratarse de un barrio de cualquier ciudad de cualquier país occidental, pero el rapero Puskas se ha propuesto diseccionar la vida cotidiana de Logroño, la de verdad, la de los barrios, en su nuevo trabajo Ley de vida. En el fondo si repasamos su extensa discografía nos damos cuenta de que este anhelo por desentrañar y conocer los secretos de nuestra pequeña ciudad (con sus minúsculos triunfos y grandes miserias) siempre ha estado presente. Basta con recordar temas antiguos como “Lo justo” o su anterior álbum 13 (la antesala de lo que nos ocupa) para extraer el común denominador, la esencia de su obra: la lucidez y la coherencia de su discurso, la fina ironía y la facilidad para señalar los problemas endémicos de este barco a la deriva llamado Logroño aquí y ahora. Mientras unos pierden el tiempo financiando cruentas guerras de ego adolescente, Puskas no se ha dejado llevar por lo que diga un gilipollas en chándal y ha confeccionado, junto a Ochoa, un disco desgarrador y real. Los textos son más descarnados que nunca y apenas en alguna canción vemos un rayo de esperanza (“No todo está perdido”). El disco supura pesimismo y añoranza de un pasado mágico que se nos escapó sin darnos cuenta, al que intentamos sin éxito regresar y únicamente podemos recrear en la memoria mediante complejos mapas de recuerdos (“Logroño era una fiesta”en el que han colaborado músicos de otras bandas de la ciudad). El hilo conductor de la ley de vida es la defensa de la vida cotidiana del barrio frente a la frivolidad exhibicionista de película de Hollywood que nos intenta colocar algún listillo. La base instrumental es sencillamente espectacular, la banda sonora perfecta para el estilo arrastrado, poético e incendiario de las líneas que Puskas escupe con precisión de cirujano. Un disco clarividente, necesario, alejado de tópicos pueriles que pretende hacer reflexionar a toda una ciudad.

EN LA CALLE DE LAS PUTAS

La oxidada chapa azul en la esquina de una manzana del centro recibe al extraño. Bitch Street. Es el Distrito Dos y la calle luce llena de vida, engalanada con banderines de plástico que zigzaguean sobre nuestras cabezas. No hay que ser muy listo para saber que se celebra algo. Algo gordo, algo que posiblemente estuviera allí antes de que Bitch Street fuera trazada en los despachos de urbanismo del ayuntamiento, y que ha permanecido ajeno a muchos que miran sin ver. Hay música rap. Los bafles se apilan enfrentados sobre las aceras atestadas de putas, buscavidas, currelas y algún que otro secreta. Sigo avanzando calle abajo y, sin quererlo, me he convertido en el objetivo de todas las miradas. Es normal, pienso, no me conocen demasiado y, al fin y al cabo, a nadie le gusta que enturbien su fiesta. Son demasiados preparativos, años de esfuerzo y dedicación para que venga ahora un desconocido a joderlo todo. Aún así, pese a la pátina de fiesta privada, el ambiente que se respira es muy agradable; ya me han invitado a un par de solysombras y mi percepción, levemente afectada, me juega malas pasadas. Los bordillos de las aceras de Bitch Street han decidido traicionarme y doy con mi barbilla en la clásica baldosa adornada con motivos vitivinícolas. La gente que ha presenciado mi derrumbe ríe a mandíbula batiente, se han dado cuenta de que alguien tan torpe como yo no puede ser policía. Se acercan dos tipos que me comentan que vaya con ellos rápido, que al final de la calle va a comenzar un concierto de Bitch Street. Son Puskas y Macho, dos raperos oriundos de la calle de las putas los encargados de poner el colofón a la velada festiva del barrio, los maestros de ceremonia que vertebran un espectáculo en el que prácticamente todos los habitantes de la calle tienen cabida. Se divierten haciendo rap y se nota, contagian al personal su alegría, humor e ironía ante una vida que se empeña en enseñar los dientes en vez de abrir las piernas. Y eso la gente de Bitch Street lo sabe y celebra. Estar ahí, al pie del escenario ya es motivo de júbilo. Estar ahí. Observando.

 

 

COSAS GUAYS (Sección Primavera 2015)

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Hace catorce años que publiqué (y cobré) mi primera página en una revista profesional. Después de eso me las prometía muy felices, pero tuvieron que pasar aún unos cuantos abriles, cinco o seis, para que pudiera vivir exclusivamente de lo que me gustaba. De cómo me las compuse durante este tiempo para poder comer y continuar dibujando a la vez, es un misterio del que por el momento prefiero no hablar… De modo que los años restantes hasta la fecha, los he dedicado a seguir aprendiendo a escribir y dibujar historias. Pero no se vayan a creer, lo que sobre todo he intentado con más empeño, tanto en las épocas turbias y difíciles como en las dulces y afortunadas, ha sido aprender a vivir, que en definitiva es lo que más me gusta.

Alfredo Pons

TRAS LAS PERSIANAS DEL BLOQUE

Lo encuentro mientras vacío la caja que pone “tebeos”, camuflado entre dos gruesos volúmenes como si fuera un antiguo grimorio prohibido; hasta tiene una cinematográfica capa de polvo, prueba de que no es ninguna novedad editorial. Se trata de Escalera de vecinos del dibujante y escritor Alfredo Pons. Es un cómic que releo cada cierto tiempo si bien se hallaba en paradero desconocido debido a mi mudanza por episodios. Pons fue director de la revista El Víbora y su estilo podría encuadrarse en una especie de realismo lumpen cotidiano. Relata lo que acontece en un bloque de viviendas, ejerce de voyeur de las vidas de personajes tan reales como estrafalarios. O tan reales por estrafalarios. Porque uno de los aspectos clave de esta obra maestra es la voluntad de Pons por transmitirnos su pensamiento en pequeñas dosis, a veces al margen de la historieta misma. Su oficio comprometido de testigo, su consciente papel de cronista subterráneo de la Barcelona preolímpica más incómoda. Todo esto es verdad; yo lo viví, yo lo escuché, yo estaba allí, convivía con esta fauna variopinta, nos recuerda Pons mediante lúcidos fogonazos. “Cada día somos espectadores de nuestra vida… Y todo el mundo sabe que ninguna puesta en escena iguala el viejo estilo de la propia existencia”. Las historias están magníficamente contadas, son narraciones hipnóticas dibujadas con un irresistible toque amateur underground y a medida que se suceden, también lo hacen las píldoras ideológicas de Pons. “Existen personas. Existen historias. Las personas creen poder manipular las historias, pero lo contrario suele acercarse más a la verdad”. En este caso por boca de Alan Moore. “When you talk it’s like a movie and you’re making me crazy cause life imitates art” canta Jessica Lange en la última temporada de American Horror Story, parece casi brujería; la realidad que imita la ficción que una vez –probablemente– se basó en lo real. Son las famosas historias que no te puedes creer. Incluso el prólogo-relato de Carlos Sampayo es otro pulso a la realidad, otro de los pasajes increíbles. En él, un –cito textualmente– joven moderno y una mujer madura coinciden en un ascensor que se cuelga. La señora aguanta la bolsa con la compra y el joven lee Escalera de vecinos. Después de la típica charla insustancial la mujer se interesa por la lectura del chico y, al observar los dibujos de mujeres desnudas, se indigna. También se reconoce en una de esas mujeres y decide mostrarle los pechos al joven, tras asegurarse de que no vive en el edificio. “No vaya a decírselo a nadie… y mucho menos al Pons ese”. Ahora que he vuelto a disfrutarlo me parece más grande que nunca. Me ha recordado cuando Flying Ladies grabamos Nuevo arte de vivir. El título y letra homónima se inspiran en la cita que abre este artículo. Enorme Alfredo Pons.

FUEGO, FUEGO Y MÁS FUEGO 

Elenco acaban de publicar Fuego, su tercer trabajo. Lo esperaba con ansia después de que nos pusieran la miel en los labios con el pedazo de vídeo del single. Si en él ya se intuían los nuevos derroteros que la banda había tomado, la primera escucha de este nuevo disco supone la confirmación total. El hardcore se mezcla a la perfección con su sonido metalero tradicional y fortalece una pared de ruido -ya de por sí- muy compacta. La incorporación de una nueva guitarra les ayuda a conseguir ese directo demoledor que ahora se traslada al plástico. Los nuevos riffs de guitarras son magníficos, más rockeros por instantes y la escucha se enriquece cuando aprecias los infinitos detalles que atesora cada tema. Los textos tratan sobre la fuerza purificadora del Fuego, la falsedad de la vida capitalista espectáculo –En el interior–, el neofascismo –Nueva época, título revelador si vives en tierras beronas–, la esclavitud del tiempo –08.00 am–, la miseria de la existencia estigmatizada –Vidas malditas–, la nueva oportunidad ante los estertores de la democracia –Último suspiro– y las contradicciones que pueblan nuestro corazón –Controversia–. Además en el póster interior nos muestran un collage de fuentes de inspiración; el fanzine Dinero de Miguel Brieva, Las Sacas de Patricio Escobal, 1984, míticos fanzines locales como Anti-Patria o Generación ye-yé, discos de Kuraia, Beastie Boys, la cinta legendaria de Mundo Rural… Está claro de donde vienen. Pero lo mejor es que experimenten ustedes mismos todo esto. Compren este discazo, háganse el favor.

LA VUELTA AL MUNDO EN OCHENTA –VAMPÍRICOS– DÍAS

La verdad es que últimamente estoy viendo muy buenas películas, de terror para variar. Me suelen cansar las del tipo falso documental o metraje encontrado así que me dispuse a ver Afflicted (Derek Lee / Clif Prowse, 2013) con todas las alarmas puestas. Pero estos canadienses me dieron en todos los morros, así ¡plas!, y yo encantado. Puesto que el título que he puesto ya es spoiler –entroncando con la mejor tradición española tipo La semilla del diablo– no les aventuro más. A ver si después de verla tienen se hacen la pregunta que yo. Clif, Derek, ¿cómo coño habéis rodado ciertas escenas? Os amo.

LA NOCHE DE LOS DEMONIOS

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El viernes participé en un aquelarre de los buenos, de los que no se olvidan fácilmente y merecen página completa en el libro de Historia (Subterránea) de Nuestro Pueblo. Como saben, el Frikoño celebra su satánica sexta edición y hace un par de días, los ciudadanos de alma oscura se reunieron en torno a dos de los eventos que más interés despiertan: la exposición colectiva Grotesque IV y la Fiesta de los Demonios, a cargo de los servidores de Azazel, Pan Total, Cleopatra X y Violeta Vil. El cóctel artístico de irreverencia y desfachatez volvía a la sala grande de la Escuela de Artes tras un año sabático que, a primera vista, parece que le ha sentado muy bien; más de una cincuentena de artistas han conseguido que la frescura y la extravagancia regresen a sus paredes. Una alegría, sin duda. Tras varias rondas y conversaciones con multitud de conocidos, nos fuimos rápidamente a echar un bocado y empalmar con la misteriosa fiesta demoníaca celebrada en el Biribay. Los primeros infraseres invocados que se manifestaron en el pentáculo fueron Pan Total. Nos trajeron su pop pegadizo y bailable, tocaron los buenos temas que componen su Románticos No, alguna canción nueva y Tiempos nuevos, tiempos salvajes de Ilegales. Para mí, ofrecieron su mejor actuación hasta la fecha; sonido compacto, claridad instrumental y actitud. Además interpretaron mi canción preferida, La columna, una extraña e inquietante historia que –espero- alguno de sus autores me aclare alguna vez. De alguna cripta olvidada surgieron Cleopatra X, una de las bandas cuya existencia conocía de oídas –aquel era su primer concierto- y que más ganas tenía de ver, valorando la actividad de varios de sus miembros, responsables de grupos de la leche pero lamentablemente efímeros. Decir que me sorprendieron sería quedarme muy corto; tenía altas expectativas al respecto pero ni por asomo me esperaba la lección de punk-pop atmosférico y oscuro que impartieron estos tres embajadores del Hades. Ahora que lo sorprendente es que algo te sorprenda, su espectáculo adquiere una importancia mucho mayor; casi había olvidado la sensación que te produce presenciar algo trascendente y auténtico, sentir las endorfinas -o lo que sea- liberadas durante la contemplación de algo que realmente merece la pena. Cleopatra X nos brindaron un show lacónico y pendular mientras en la pantalla se proyectaba la ensalada fílmica perfecta para la noche diabólica; un popurrí de las películas de Argento –reconocí Opera, Rojo Oscuro, El gato de las nueve colas, Suspiria e Inferno-, también The Church de Michele Soavi y La semilla del diablo de Polanski, entre otras. ¿Acaso no formaban el pop maligno de los Cleopatra y el grito sordo de Daria Nicolodi un excelente maridaje? ¿Cómo no voy a caer rendido ante todo eso? Tan agradecido estaba tras su conciertazo que, una vez la banda se hallaba recogiendo los trastos, hice algo que no suelo hacer nunca y de lo que ahora me avergüenzo un poco: darles la paliza con lo buenos que son. Desde aquí pido disculpas a los que sufrieron mi verbo irreductible. Aunque me hallaba en caliente en aquellos momentos, mi opinión no ha variado un ápice y sigo afirmando que son buenísimos y , yo que ustedes, no me perdería la siguiente exhibición de la faraona pornográfica. Completaron la Trinidad Maligna, Violeta Vil, banda muy interesante que tampoco había tenido ocasión de disfrutar. Había escuchado solamente las pocas canciones de su Bandcamp pero en directo aquello no tenía nada que ver; sonaron atronadores, con un sonido impecable y arrollador, muy diferente al de sus grabaciones. Sobra decir que, a mi juicio, los temas ganaban muchísimo en intensidad y potencia. El directo fue perfecto, hipnótico, me encantó. Violeta Vil son unos increíbles generadores de atmósferas caracterizadas por un –me pareció- primitivismo melódico distorsionado y confuso. Violeta Vil acabaron por tirados por el suelo, poniendo el punto y final a la noche demoníaca y los acólitos nos quedamos con el sabor del azufre en nuestros paladares. Un sabor que tardará mucho tiempo en desaparecer.

GROTESQUE !!!!

grotesque

Este año no se celebrará la exposición colectiva Grotesque, el evento artístico de mayor envergadura que ha tenido lugar en Logroño durante los últimos tres años. La noticia creo que nos ha sorprendido a todos los que hemos participado en ella, nos ha pillado en fuera de juego, nadie lo esperaba y, en cierto modo, estábamos muy mal acostumbrados. Lo excepcional terminaba por confirmarse como algo permanente, tendemos a pensar que todo es eterno y no, no es así. Las razones de la no-exposición están muy vinculadas al panorama que presenciamos a diario; los organizadores alegan que no está el horno para festividades grotescas, que la realidad nos está golpeando cual martillo neumático y el carácter divertido, popular y dionisíaco de la muestra no encaja demasiado bien en tal escenario. Es un punto de vista; a mí, por el contrario, sí me parece una buena forma de subversión; lo divertido, lo popular y lo dionisíaco siempre son piedras en el zapato de la gente seria y envarada, y tanto o más ocurre si lo aplicamos al mundo del arte. Grotesque es el niño que finge ingenuidad pero es un cabronazo, una especie de Jaimito que ha leído un par de libros, lo justo para salir del paso en las noches de artisteo, fardar un poco en los saraos e intentar tirarle los trastos a alguna despistada; pero sobre todo, Grotesque es un tipo que da siempre por saco, alguien incómodo que no es fácil de digerir. Por eso mismo, precisamente ahora que se están afanando, con inusitada violencia, en reducirnos a manojos de nervios, depresiones andantes y -¿no lo notan?- personas sin sentido del humor encabronadas de por vida, se hace más reivindicable que nunca. Aún así, entiendo a los dos comisarios que se lo han currado estos tres últimos años; trabajando por la cara o por cantidades tan ridículas que es mejor ni mentarlas. Una exposición con cuarenta o cincuenta artistas diferentes, calculen. No se les puede culpar por la ausencia de este año. Además ya conozco su respuesta: hazla tú, si quieres. Pues, con permiso, la voy a hacer. Comienza el recorrido por el no- Grotesque !!!!, con tres piezas nunca vistas antes, provenientes de su extenso catálogo.

Caballo sobre general – Óleo sobre lienzo – aprox. 2010- Atribuido a Francisco Degolla-  Pintura clásica que representa la relación amatoria entre estos dos personajes; el general, vestido con el uniforme de gala, aparece recostado en la cama en posición mahometana mientras su caballo le cubre, alzado sobre sus cuartos traseros. Merece la pena observar la minuciosidad con la que el genio calagurritano ha pintado la escena; sobre la mesilla de noche aparece un ejemplar de la revista Interviú y, posiblemente, un envase de lubricante.

Virgen de Vulva Nera – Talla en madera policromada – S. XII aprox – Roberto Baggio- Imagen de la virgen clásica, desnuda, con gafas de sol y borracha de Soberano. La peculiaridad de esta pequeña estatua se encuentra entre las piernas de la virgen; su sexo está policromado con una tonalidad más oscura que el resto de su cuerpo. Podría ser que la virgen fuera africana y que, por motivos políticos que no vienen a cuento, el artista italiano Roberto Baggio la pintara de blanco, olvidándose de sus partes íntimas. De ahí su nombre italiano Virgen de Vulva Nera.

Estación de Trenes – Arte urbano- 2012 – ¿?- Obra colectiva- Máxima expresión de la arquitectura civil de principios del siglo XXI. Un espacio concebido para la ciudadanía, un cruce de caminos, puente sobre el Ebro magnífico, una cuna de mi lengua, camino de encuentro sin igual, un lugar donde nadie se siente extranjero, en definitiva.

También podrá admirarse una fenomenal colección de autómatas de todo género y signo, pertenecientes a diversos periodos históricos.

Hala, pues este ha sido el Grotesque de este año. Esperemos que el siguiente sea un poco más extenso, que Grotesque resucite cuando más haga falta. Larga vida.

FLYING LADIES – ABURRIDOS COMO TARDES DE DOMINGO

Portada

Cansados de oír los mismos fraudes una y otra vez, Flying Ladies desafían a la tediosa realidad con cinco canciones nuevas en un lujoso single en vinilo, rebosante de punk rock acelerado y actitud a raudales. Infórmese de qué misteriosos mecanismos hacen funcionar a una banda de rock de Europa meridional, diviértase escuchando una recopilación de las mentiras más repetidas de los últimos tiempos o descubra los beneficios que una ocupación militar tiene sobre las conciencias de sus víctimas, entre otras muchas cosas. Grabado en los estudios Blue Planet por Víctor Rubio, con un cuidado diseño y todo por cinco euros. Editado por Against You Records, Muerte a Tipo, Discos Subterráneos, Discos Regresivos y Tuca-Raca. Hágase con él ya y pídalo sin falta.

ALGO HABRÁN HECHO

huelga

“Caballeros, Chiccolini puede hablar como un idiota y tener aspecto de idiota. Pero que eso no les engañe…Es realmente un idiota.”

Groucho Marx

Mejor no se hubiese celebrado nunca, pero, para mí, ha sido la alegría de la semana, qué quieren que les diga. Cuesta creer la gran afluencia de público que la manifestación del pasado 23N –con motivo de la retirada de cargos de los dos detenidos de la pasada huelga general- tuvo en nuestra ciudad; y más en un lugar donde se es de derechas porque sí, sin mucha reflexión previa y donde el collage mental construido a base de tradicionalismo posmoderno y topiquillos antediluvianos constituye una herencia cultural importante, cuasi genética. Posiblemente las cargas injustificadas de la policía el pasado 14N hayan tenido que ver en la gran movilización; al fin y al cabo esto es lo suficientemente pequeño para saber con creces lo que ocurrió, si quieres saberlo. Durante el momento de la agresión policial mucha gente se hallaba tras la Concha de El Espolón, no sólo radicales de ultraizquierda, la nueva digi-evolución terminológica que se han inventado para sustituir la palabra ciudadanos. Y lo vieron, claro. Los golpes a diestro y siniestro, los disparos de pelotas de goma, la detención injustificada de un manifestante, la ulterior detención de un delegado sindical que no se encontraba allí porque se había ido a trabajar, dos heridos, pronóstico reservado para uno de ellos. Un detenido ha denunciado malos tratos durante su estancia en comisaría y en los juzgados, dato aún más sórdido. La brutalidad policial o la desproporción en la respuesta –en la concentración de El Espolón no hubo ni pregunta- a las supuestas provocaciones de los manifestantes han dejado de ser reminiscencias televisivas de Madrid, Barcelona o Bilbao. Ahora ocurren aquí, en Apacibleville, en Biempensanteland, y la peña se ha dado cuenta, un poco, de que igual no es oro todo lo que reluce. Que a lo mejor, la violencia del Estado no es siempre una coartada. Se comienza a cuestionar el principio tan ibérico del algo habrán hecho, aquél por el cual se rige en España la justicia: usted tiene que demostrar su inocencia y si no, p’arriba. Luego ya veremos. Estos pensamientos y comportamientos están relacionados con la tradicional falta de democracia en España; un país, como dice Vincenç Navarro, con democracia pero sin cultura democrática. Esta carencia impregna todo lo que ocurre y sólo mediante ella puede entenderse la impunidad ante los desfalcos de los diversos entramados políticos y financieros, conchabados de manera tan burda que ofende a la inteligencia más leve. Mientras tanto, a dos jóvenes quieren meterles seis años de cárcel por manifestarse pacíficamente y el gobierno indulta a cinco Mossos d’Esquadra imputados por torturas en 2006. Los ha restablecido en el servicio público conmutando su pena de cárcel por una multa económica. Para más inri, ya habían sido indultados en 2009. No sé como se puede decir de manera suave. Ya Amnistía Internacional lleva bastante tiempo denunciando que en España los malos tratos físicos y las torturas son algo más que esporádico.El pasado mes de julio, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España a pagar más de 30.000 euros a una prostituta nigeriana víctima de repetidos malos tratos por parte de agentes de policía. Como sus denuncias se archivaban constantemente, su caso fue denunciado mediante una asociación a dicho tribunal en 2008. En su fallo veraniego, el TEDH hace hincapié en la ausencia de una investigación “suficiente” y “efectiva” por parte del Estado. Supongo que esos 30.000 euros saldrán de una especie de bote para pagar las posibles multas europeas en materia de futuras denuncias, un fondo de represión, al igual que los países que pagan para contaminar más, o los que adquieren derechos a contaminar para evitar sanciones. También supongo que Amnistía Internacional será una asociación de ultraizquierda, para muchos, o la Organización Spectra, o un contubernio judeo-masónico, vaya usted a saber. Cada día que pasa me da más la sensación de estar en una película de los Hermanos Marx. Pero sin gracia.

POR LAS NUEVAS Y VIEJAS DERROTAS

raiser

Los reyes del hardcore punk, crust, o como usted quiera llamarlo, han vuelto. Raiser siguen con la que siempre ha sido su especialidad, tirar puertas abajo, en un nuevo LP compartido con los chicanos Venganza. A los que seguimos a Raiser desde sus principios no nos suele sorprender la brutalidad que la banda demuestra en sus grabaciones y en sus intensos directos, pero este split me ha aplastado dejándome más fino que una calcomanía. El clásico sonido de la banda se mantiene como tronco fundamental de las composiciones aunque dejando entrever pasajes mucho más pesados, incluso más rockeros, si es que el adjetivo puede maridar con estas bestias pardas. El sonido es más nítido que en anteriores entregas permitiendo un lucimiento mayor de las voces, con más melodía y no tan acuchilladoras como en otras entregas. Las letras siguen siendo acertadísimas, impregnadas de ese pesimismo activo tan característico de la banda; el cansancio por el camino recorrido (Último grito), la insurrección obrera (Logroño se levanta), la reivindicación del respiro en la coherencia (Déjame), la búsqueda del fin de todo esto (Domesticados), la pusilanimidad de la población inducida por el mercado (La vida debe doler), la llamada a la lucha de aquéllos que han perdido la esperanza (…por nuevas derrotas) y la violencia de un sistema aniquilador de vida (Por la fuerza caen). Incluyen una versión de Tiempos de miseria de Los Crudos. Ya en su anterior trabajo A este eterno invierno habíamos notado un salto cualitativo importante pero creo sinceramente que con estos ocho temas nuevos lo han superado, han elaborado verdaderos bombazos de canciones, sin tregua, agresivas y coreables con una contundencia fuera de lo común. Además la influencia nórdica se ha ido diluyendo con el paso de los años y los discos en una suerte de estilo y sonido propios, algo siempre difícil de conseguir en el océano de fotocopias de grupos musicales en el que vivimos. Como resumen solo puedo decir que se hagan con el si les gusta el punk agresivo hardcoreta, porque además, por la otra cara tenemos a los mexicanos Venganza, dando un repaso hardcoriano propio de Los Crudos, ni más ni menos. La versión de Policía no! de los RIP es toda una declaración de intenciones. Un discazo, en resumen. Brindemos por aquellos que siguen. Por las nuevas y viejas derrotas.

El LP compartido de Raiser y Venganza lo han editado Muerte a Tipo, La Humanidad es la Plaga, Discos Enfermos, La Gramola, Hormigonera Producciones y Solidaridad DIY.